Carlos Ayres Britto: “La democracia brasileña está dando muestras de madurez”

El ex presidente de la Corte dijo que no es correcto hablar de "golpe" contra Dilma
El ex presidente de la Corte dijo que no es correcto hablar de “golpe” contra Dilma

 

 

BRASILIA.- Cuando faltan dos días para que el Senado brasileño decida el destino de la presidenta Dilma Rousseff al aceptar o rechazar el pedido de impeachment aprobado por la Cámara de Diputados el mes pasado, uno de los juristas más destacados de Brasil, Carlos Ayres Britto, resaltó el normal funcionamiento de las instituciones democráticas y afirmó que el gigante sudamericano saldrá fortalecido de este momento traumático para el país. “Brasil está dando la lección de que la democracia ingiere y digiere todas estas crisis y resulta siempre más fortalecida”, señaló a LA NACION Ayres Britto, de 73 años, quien fue juez del Supremo Tribunal Federal (STF) entre 2003 y 2012 -nominado por Luiz Inácio Lula da Silva- y lo presidió cuando comenzó el juicio por el escándalo de compra de votos del mensalão, que acabó en la histórica condena por corrupción de la antigua cúpula del oficialista Partido de los Trabajadores. Ex petista, Ayres Britto es además amigo personal del vicepresidente Michel Temer, que reemplazaría a Rousseff si fuera suspendida.

-¿Qué piensa de las acusaciones del gobierno, que afirma que elimpeachment como ha sido encarado es un “golpe”?

-Hubo una denuncia en la Cámara de Diputados contra la presidenta Rousseff por crímenes de responsabilidad que están previstos en la Constitución. El entonces presidente de la Cámara, Eduardo Cunha, dio seguimiento al pedido de impeachment y se formó una comisión en la Cámara. Hubo apelaciones al STF, que intervino y ordenó formar una nueva comisión. Varias otras veces se pidió la posición del Supremo sobre otros puntos del procedimiento. Hablar de “golpe” en el ámbito de un proceso con amplia defensa y bajo la supervisión del STF no es adecuado. ¿Golpe contra qué? ¿Contra el orden democrático constitucional?

-Pero ¿acepta que hay elementos políticos que contaminan el proceso?

-El impeachment tiene una naturaleza jurídica de doble faz; en parte es jurídico y en parte es político. Antes que nada es necesario observar la porción jurídica; el encuadramiento de la conducta de la presidenta como crimen de responsabilidad tiene que hacerse de acuerdo a la Constitución, se precisa un justificativo. Y se debe prestar atención a otra cuestión jurídica que es el debido proceso legal. Luego entran a jugar cuestiones de tinte político, tanto en la Cámara como en el Senado, que es quien juzga el mérito del proceso, encabezado por el presidente del STF. Sobre los elementos políticos no le cabe al STF actuar.

-¿Se puede esperar alguna otra intervención del STF?

-El STF está siempre de guardia para actuar ante cualquier lesión o amenaza al Derecho. No puede descartarse una nueva intervención del STF en el proceso deimpeachment. Así como no se puede impedir a la prensa hablar primero sobre las cosas, no se puede impedir al poder judicial hablar último; y en el ámbito del poder judicial, quien habla último es el STF.

-¿Cómo vio la medida del STF de suspender a Cunha?

-El juez del STF encargado del petrolão señaló que Cunha estaba sirviéndose de su puesto para obstaculizar las investigaciones penales y para perpetrar crímenes. Su medida fue ratificada por plenario del Supremo, por unanimidad. Es una muestra más de que las instituciones están funcionando. La democracia brasileña está dando muestras de madurez, de vitalidad y de consolidación.

-¿Cómo cree que Brasil va a salir de esta crisis?

-La democracia no va a parar y mucho menos retroceder, se ajusta en pleno movimiento. El funcionamiento de las instituciones nos anticipa una salida de esta crisis mucho más engrandecidos. Brasil no tuvo nunca antes su ciudadanía tan movilizada como en los últimos tiempos.

FONTE DA NOTÍCIA: La Nacion

FONTE DA FOTO: Nelson Jr. – SCO – STF